En Bodega Piedra Fluida transmitimos nuestro amor por los vinos y nuestra viticultura heroica.
Por eso, le damos importancia al cultivo, a la elaboración de los caldos, pero también a su conservación. En este artículo le daremos las principales claves para conservar correctamente un vino.

Es habitual que una vez concluya una velada, el vino que hemos adquirido no se consuma y quede parte de su exquisito contenido en la botella. En anteriores entradas de este blog les hemos aconsejado qué vino elegir para cada situación. Si aún no lo has leído o tienes dudas, te emplazamos a que lo leas. Mientras descubres nuestros textos, continuamos con la conservación del vino.

Una de los puntos clave que debe conocer es que la duración del vino, una vez abierto, varía en función del tipo de vino ante el que nos encontremos. Si es blanco, espumoso, rosado, vino tinto joven o vino tinto envejecido su duración será diferente. De menor a mayor tiempo de conversación tenemos al vino espumoso el cual sólo durará un día; el vino blanco y rosado entre dos y tres días en la nevera. Misma duración tendrá el vino tinto viejo, mientras que el vino tinto joven lo podremos conservar hasta siete días.

Una vez conocido este punto debemos tener en cuenta la cantidad de vino sobrante de la botella. Esto es debido a la cantidad de aire que queda dentro. Cuanto más llena esté la botella, mejor será su conservación. Así, si está casi vacía, el aire atacará rápidamente el resto de vino y lo matará. La solución pasa por taponar correctamente la botella.

Podemos ralentizar el deterioro del vino incluso desde el momento en el que lo servimos en la mesa. Una vez lo tenemos servido se recomienda taponar la botella e incluso, si ya sabemos que no se va a tomar más vino que el ya servido, pasaríamos a colocarlo en la nevera para su conservación.

Lo más sencillo es taponar la botella con el mismo tapón de corcho con el que ha sido embotellada. No obstante, existen en el mercado tapones a presión, pero también puedes encontrar los que hacen el vacío. Estos son mucho más eficientes, porque suprimen al máximo el oxígeno de una botella. Para los vinos espumosos, que como indicábamos antes, perdían rápidamente su capacidad de conservación, existen tapones especiales que permiten mantener su efervescencia al menos 24 horas.

Otro sistema para conservar bien el vino es la bombona de gas (nitrógeno y dióxido de carbono) que se inyecta en la botella para expulsar el oxígeno.

Además, les aconsejamos que el vino se mantenga en frigorífico o en nevera específica para el vino, mantener la botella en posición vertical, procurar que el vino no sufra movimientos bruscos o demasiadas vibraciones. Por supuesto, el peor enemigo en la conservación del vino es la excesiva luz.

Ya estamos listos para poder disfrutar al máximo de un buen caldo. Te recordamos que en Bodega Piedra Fluida puedes adquirir nuestros vinos blancos, tintos y rosados desde nuestra tienda online o también puedes saborearlos en diferentes restaurantes de Tenerife e incluso, en el restaurante La Bandera en Inglaterra.