En Bodegón Piedra Fluida cuidamos al máximo los detalles para la elaboración de nuestros vinos. Desde su cosecha hasta el proceso final del embotellado de nuestros caldos, cuya etiqueta son obra del artista Richard Fuchs.
Pero también nos preocupamos porque sean servidos correctamente.

 

Una vez nuestros clientes adquieren nuestros productos ya sea en la web o consumiéndolo en los restaurantes de Canarias o Gran Bretaña, nos gusta que
éste también sea servido no sólo en una cena o comida especial acompañado de familiares, amigos o personas más cercanas, sino que se realice en la copa
adecuada, para que cada matiz sea apreciado correctamente.

 

Existen diferentes tipos de copa, pero antes de empezar con sus formas y tamaños debemos tener claro que es preferible un vaso de cristal antes que uno de vidrio. El cristal permite un corte más fino y conserva el vino más tiempo fresco que el vaso de vidrio, el cual es, además, peor conductor del calor.
Por otra parte, el cristal permite que se agarre el vino más a las paredes del vaso cuando lo agitas para airearlo y liberando de este modo los aromas.

 

El material es importante, pero también lo es la forma de la copa. En primer lugar, su forma serás más apropiada para un tipo de vino u otro.

La copa flauta es perfecta para saborear espumoso, aunque también lo es para los vinos blancos vivos, ligeros o aperitivos.

La copa borgoña se caracteriza por ser ventruda con una boca estrecha. Esta forma es ideal para los blancos u otros tintos jóvenes.

La copa burdeos se caracteriza por tener una tulipa muy alta y es adecuada para todos los vinos, excepto para los blancos frágiles. Al contrario que la copa borgoña, la boca es lo suficientemente amplia para esparcir el vino por toda la lengua, por lo que es ideal para los vinos potentes.

La copa polivalente, más pequeña que la copa de burdeos, es apropiada para blancos ligeros y potentes, y tintos jóvenes y añejos.
No menos importancia tiene cómo coger la copa de vino para beber el gustoso caldo. La copa con pie y con tallo alargado permite colocar las manos lejos del
vino, recuerda que los dedos calientes pueden recalentar el vino.

Si dudamos a la hora de elegir la mejor copa, una buena elección es la copa polivalente, ya que, por lo general se adecuarán a todas las circunstancias y se
adaptará a todos los vinos.
Le aconsejamos que evite las copas demasiado pequeñas que impiden que se expresen los tintos pequeños, las copas demasiado anchas, ya que no suelen tratar muy bien a los caldos blancos frágiles.
Por último, las copas coloreadas y decoradas suelen ser vistosas, pero oculta el color del vino y suelen disipar los aromas.

Ahora que ya sabes cuál debe ser la copa que donde debes degustar los vinos, te recordamos que Bodegón Piedra Fluida dispone de unos fantásticos caldos procedentes de una viticultura heroica: vinos tinto, blanco, rosado y afrutado.