La época veraniega invita a sumergirse en el mar, en las piscinas, refrescarse ante el aumento de temperaturas y también a saborear un buen vino. El tinto suele relacionarse más con la etapa invernal, mientras que con la llegada del calor suele apetecer mucho más los caldos blancos, afrutados o rosados.

Durante estos meses, la versión más ligera de estos vinos es muy apetecible, pero no debemos olvidar que su correcta conservación, temperatura y modo de servir serán fundamentales para poder disfrutar al máximo de su sabor. El principal error que debemos evitar es dejar el vino al sol durante mucho tiempo, sea el tipo de vino que sea, la temperatura ambiente en verano es más elevada, por lo que mantener frío del vino o bien en los grados exactos de frío es un requisito indispensable.

En verano buscamos ante todo la frescura y los vinos con aromas. Bajo estas premisas les presentamos las siguientes propuestas:

Vino blanco

En Bodega Piedra Fluida contamos desde nuestro nacimiento con un vino blanco, que en boca es fresco, ideal para esta época. Con muy buena acidez, y equilibrado, es un vino que ha tenido y tiene una buena evolución en botella. Es además un vino con aromas de intensidad media alta, complejo, con notas de azahar, rosas, hinojo, laurel y panadería proveniente estos últimos de la crianza en barrica sobre lías.

Vino blanco afrutado

Si eres más de vinos afrutados, nuestra producción de 2018 es excelente para degustar ante una buena comida, preferiblemente pescados y platos especiados o simplemente para saborear ante una puesta de sol veraniega. Su color amarillo pajizo con reflejos cobrizos, semidulce, ligero, fresco y equilibrado, con un resto de carbónico residual de la fermentación, lo hacen muy fácil y divertido para beber.

Vino rosado

Y no podemos olvidarnos de todos esos amantes del vino rosado. Un caldo especialmente demandado durante el verano. En Bodega Piedra Fluida disponemos de un caldo rosado procedente de nuestra cosecha de Santa Úrsula del año 2019, uno de los más secos de los últimos veinte años. En boca es un vino muy fresco y alegre, con una acidez viva y alegre que le hará evolucionar bien en botella al menos los próximos 2 años. En nariz es un vino complejo, con notas florales (rosa, jazmín), algo de fruta blanca (pera) y fresa, y ligeras notas de panadería y especias (canela).

La degustación de estos caldos es a su elección, desde Bodega Piedra Fluida trabajamos continuamente para que nuestros vinos estén en los mejores restaurantes de Tenerife y en el extranjero, pero también para que pueda disfrutar de ellos en su hogar con sus familiares y amigos, gracias a la posibilidad de adquirirlos a través de nuestra tienda online.