En Bodega Piedra Fluida sabemos que a nuestros clientes les encanta probar nuestros caldos tintos, blancos secos y afrutados, y rosados, pero también son buenos catadores de vino y les gusta además saber cada día más sobre los distintos tipos de vino.

En esta ocasión les hablaremos sobre los vinos dulces y licorosos. La principal diferencia entre ambos es el azúcar que llevan. Un dulce es un vino que se conserva entre 20 y 45 grados por litro después de la fermentación alcohólica, mientras que los licorosos tiene más de 45 g/l y llegan hasta 200g/litro.

Si un vino es dulce o licoroso, así como su calidad, estas características se deciden en la vid y en su forma de cosechar. Por ello, el viticultor durante la vendimia, cosecha uvas más maduras y uvas más dulce de lo habitual.

Para elaborar un vino dulce, durante la vinificación se prensan las uvas lentamente para extraerles el poco jugo que les queda. La fermentación es lenta y se detiene con ayuda de sulfitos y por enfriamiento. Posteriormente se filtra para separar las levaduras del vino.

En la elaboración de vinos dulces de gama baja su procedimiento es sencillo. Son el resultado de añadir azúcar durante la vinificación. Luego, cuando la fermentación alcohólica ha creado una tasa aceptable de alcohol, que se sitúa sobre los 12,5%, se detiene añadiendo sulfitos.

Dentro de los vinos dulces encontramos a los vinos dulces naturales. Se denomina así a cualquier vino tinto o blanco que ha recibido un añadido de alcohol, llegando hasta el 15% de tasa de alcohol.

El procedimiento de elaboración se diferencia del vino dulce en el proceso de vinificación. Al comienzo de la fermentación, se detiene el trabajo de las levaduras introduciendo alcohol vínico puro (al 96%). Este alcohol es neutro y el resto de azúcar de la uva no se transforma en alcohol.

Los vinos de licor tienen un procedimiento idéntico de elaboración que el de los vinos dulces naturales, tan solo se diferencia en el encabezado que se realiza con agua ardiente y no con alcohol neutro.

En otros artículos elaborados en Bodegón Piedra Fluida le indicábamos qué tipo de vino utilizar en función de la velada. En el caso de los vinos dulces vinos dulces suelen combinar mejor con postres, frutas frescas como el mango o quesos fuertes como el azul. Debemos tener en cuenta el grado de dulzor del vino para poder casarlo bien con los postres. De esta forma, si tenemos un vino dulce con cierta acidez o sequedad, lo podremos degustar con un postre de chocolate, pasteles de frutas, nata, crema u hojaldres, pero si es excesivamente dulce recomendamos un postre con menos dulzor para que el sabor del vino no solape al del postre.

Otra opción es disfrutar del vino dulce por sí solo, sin necesidad de que esté acompañado de ningún alimento o postre. Todo depende de la elección del consumidor y del momento de la velada.

Recuerda que si deseas probar nuestros vinos puedes adquirirlos en nuestra tienda online o degustarlo en los diferentes restaurantes de Canarias, gracias al acuerdo realizado recientemente con la distribuidora Venta Única, y en Inglaterra, en el exquisito restaurante La Bandera.